Evadirnos
¡Buen jueves!
Esta semana estuve fascinado con La Odisea (¡cuántas escenas memorables!), House of the Dragon, el libro que les conté sobre la hermandad Brontë y un podcast que les dejo abajo. Qué lindo es el arte para evadirse de la realidad, siempre.
En fin, arranquemos.
Picadito de links
-No sé cómo llegué a ReadStats, una web a la que le podés cargar tu data de Goodreads (tampoco sabía que se podía exportar esto) y supuestamente te brinda insights sobre tus lecturas. Digo supuestamente porque nunca logré que me tome el formato del archivo que exporté. Pero no me resigné: llevé mi data a Claude.
Hace más de 10 años que soy bastante riguroso con la carga de mis lecturas en Goodreads, supongo que el 80% o 90% de lo que leo está ahí. El archivo que te da es bastante completo y está bien ordenado así que Claude pudo jugar con él. Me hizo, entre otras cosas, este gráfico en el que se ven mis escritores más leídos desde 2018.
También le pedí una clasificación por géneros literarios para entender en que lugar están mis intereses y me devolvió esto.
1. No ficción / crónica / ensayo (~35%) — Es tu categoría más grande, aunque menos “visible” porque está repartida entre muchos autores distintos: memorias de rock (Springsteen, Patti Smith, Paul Stanley), crónica política argentina (Sivak, Anguita, Larraquy, Walsh), y ensayo (hábitos, filosofía, tecnología). Tiene sentido con tu perfil de periodista.
2. Narrativa literaria, argentina + internacional (~27%) — Soriano, Kohan, Sosa Villada, Schweblin, Bolaño del lado local; Murakami, Hemingway, Kafka, Vonnegut del internacional. Es tu segunda gran columna.
3. Terror (~26%) — Acá es donde tenés más concentración en pocos autores: King solo (35 libros) explica casi todo esto, sumado a Enríquez, McDowell y algún Bachman/Lamberti.
4. Policial/Noir (~5%), Ciencia ficción (~4%) y Fantasía/novela gráfica (~3%) son categorías más chicas pero consistentes — Olguín y Oyola del lado policial, Liu Cixin y Clarke del lado sci-fi.
Nada, me pareció divertido para jugar si usan Goodreads o algo similar.
-Me gustaron estas recomendaciones cortas para creadores de contenido en YouTube:
Decidir cuál va a ser el título y la miniatura antes de filmar. Si no podés hacerlo, la idea aún no está lista. El empaquetado como último paso es un error.
Una vez hecho lo anterior, someté la idea a un examen intenso para encontrar cualquier punto débil que pueda llegar a tener. El día de rodaje es para ejecutar, no para descubrir nada.
El momento previo a la edición es clave para entender bien el material registrado y hacerle llegar de la mejor manera la intención del video al editor.
-Este texto señala que el declive del tráfico de Google significa, entre otras cosas, un regreso a los primeros años de internet cuando las visitas eran realmente ganadas por los sitios y tenían una intención concreta. El tráfico algorítmico de Google y Facebook nubló a los medios e hizo que se olvidaran del valor increíble que tiene el tráfico directo. Esas sesiones van a ser menos numerosas pero pueden ser mucho más valiosas para los modelos de negocio de los medios si estos logran capturar la atención/intención de los usuarios y explotarla comercialmente.
-Substack comunicó que su equipo de legales ganó su primer caso en el marco del programa que brinda soporte judicial a los periodistas que escriben en la plataforma. Puede que haya un poco de humo y mucho de marketing en esto pero me parece interesante pensar cómo una plataforma de este tipo puede brindar herramientas que antes solo se conseguían en las estructuras periodísticas tradicionales.
-Pensé que ya les había acercado este texto de Valentín Muro en el que, entre otras cosas, presenta un análisis de un filósofo que dice que Elon Musk podría ser catálogado como un asesino en masa por las decisiones que tomó cuando formó parte de la administración Trump. Una de sus principales iniciativas fue reducir casi la totalidad de los programas de USAID, la histórica agencia norteamericana para asistencia civil y humanitaria en el extranjero.
“Musk, como líder del organismo conocido como DOGE (Departamento de Eficiencia Gubernamental), impulsó su desmantelamiento durante 2025, luego de calificarla como un ente ‘criminal’ que ‘tiene que morir’. Un estudio publicado en The Lancet en 2025 proyectaba que el recorte podría causar más de 14 millones de muertes evitables hacia 2030, un promedio superior a 2,4 millones por año, de las cuales 4,5 millones corresponderían a niños menores de cinco años. En ese mismo trabajo se calculaba que entre 2001 y 2021 USAID había evitado 91 millones de muertes en países en desarrollo.”
-No recuerdo si ya les recomendé El Atlas, el newsletter de Daniel Schteingart. Analiza prejuicios o representaciones que podemos tener sobre distintos países y regiones a través de los datos reales que hay dispnibles. Les dejo dos de sus últimos posteos, me gustaron mucho ambos:
¿Cómo se puede medir el nivel de racismo de un país? Schteingart busca responder al lío que se generó en las últimas semanas con data sobre los niveles de inclusión en distintas partes del mundo. Hay mucha info “declarativa” (gente que dice X cosa sobre el tema) y otra que sí se desprende de análisis “duro” sobre acceso, libertades y presencia de minorías en determinados ámbitos.
En la misma línea, Schteingart intenta descifrar por qué Sudamérica es tan buena para el fútbol. PBI, población, fecha de profesionalización del deporte y otros indicadores que sirven para intentar entender a este grupo pequeño de países que destaca desde ya hace mucho tiempo.
-Un gran posteo de los amigos de Iceberg sobre el estado actual del trabajo en aplicaciones de delivery en Argentina (y particularmente en Rosario) con números, testimonios, reflexiones y más.
-Juan Zaragoza de Filosofía del futuro volvió a escribir con asiduidad y con un gran nivel de textos. Les dejo un fragmento largo de un post titulado “Thiel y los monopolios”. Creo que amerita dejarlo por acá ya que va en tándem con el texto de Iceberg.
Imaginemos una pequeña aldea que no usa dinero . Se conocen y saben organizarse para pescar, recolectar fruta y madera, cocinar, y cubrir sus necesidades básicas. Todas las semanas celebran con un banquete y una fiesta con música en vivo.
Un día llega alguien de la ciudad a contratar a un habitante por 100 monedas. El habitante responde que no, porque esas 100 monedas no alcanzarían siquiera para comer, mientras que la aldea provee pescado, fruta, huevo y hortalizas, lo cual es más que una dieta nutritiva. Entonces, el contratista ofrece 500 monedas, que alcanzarían para comer pescado, fruta, huevo y hortalizas, pero también pan, queso y carne de cerdo en la ciudad, una oferta sustancialmente mejor que la de la aldea.
El habitante se tienta, pero reconoce que las 500 monedas, aunque buenas para comer, no alcanzarían para cubrir un banquete festivo semanal. Entonces el empresario ofrece 1500 monedas, que permitirían cubrir, además de la comida, tres banquetes festivos semanales en la ciudad. El habitante se ilusiona pero vuelve a dudar, y el empresario ofrece rápidamente unas 2000 monedas para cerrar el trato.
El habitante que partió a la ciudad recolectaba las manzanas. Ahora, la dieta y el banquete carecen de manzanas. Además, como el habitante era músico, la banda que tocaba en la fiesta tiene una guitarra menos.
Cuando el empresario de la ciudad vuelve a la aldea a contratar a un segundo habitante, ya no compite contra el banquete completo ni contra la banda completa. El segundo tampoco sufriría ser el primero en partir: no enfrentaría los reproches de hacer algo inusitado ni llegaría a una ciudad en sin conocer a nadie. Tras una negociación más breve, el empresario logra contratarlo por 1600 monedas. Tras partir el segundo habitante, al banquete le faltan las manzanas y el pan, y a la banda le faltan una guitarra y un tambor.
Cada vez que llega el empresario, contrata un nuevo habitante por un salario menor, y el banquete se vacía. Al desaparecer la aldea, el empresario puede renovar cualquier contrato por 100 monedas. 100 monedas no alcanzan siquiera para comer, pero ya no hay alternativa.
Podcast de la semana
Sigo con los ganadores de los Premios Gabo 2026. No me alcanzan las palabras para explicar lo inspirador y conmovedor que es este podcast sobre la vida de Begoña Urroz, la supuesta primera víctima de ETA en España. Es uno de esos trabajos que te hacen amar al periodismo. Voy a pensar durante un buen tiempo en Begoña, en ETA, en el conflicto vasco, en la memoria y en lo que hay detrás de ella.
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Muchas, muchas gracias por leer.
¡Hasta el jueves que viene!



